viernes, 26 de enero de 2018

Preludio en C Mayor - Bach









Call me by your name (2017) de Luca Guadagnino 


No sé si como un cuadro de Caravaggio o una escultura. Algo ocurría desde el principio. Como cuando empiezas a crear algo. Primero lo piensas. Hay un contexto. Intentas darle la forma. Parece que no es  nada. No se distinguen los rasgos. No sabemos si será una escultura con grandes manos o sin ellas. O un cuadro de frutas o un paisaje. Pero cada vez se ven más cosas y lo mágico es que durante el proceso no dejamos de mirar la obra de arte. Está llena de piano, de gestos, de miradas que fulminan. Está creándose contigo. Te atrapa. Te habla en alemán, en inglés, en francés, en italiano subidos en bicicletas. Va instalándose dentro de tu cuerpo mientras coge forma. Una forma ya casi sin defectos. Es perfección. Es pasión. Es verano y el agua de los ríos está congelada. Es atrevida y juega con Bach. Es potente y también suave. Está ahí. Ya existe. Es una obra de arte. Así lo ha hecho el director y yo lo he visto. Ha creado a Elio y Oliver. A sus padres. Los ríos, las noches de verano en Italia. Las cenas en el jardín. Ha creado el zumo de albaricoque. El melocotón. Las sonrisas de medio lado. Los latidos del corazón fuertes. El sudor. La pasión y el deseo de la juventud. Ha creado una película perfecta. Call me by your name and I´ll call you by mine.

Ver crecer esta obra maestra en la pantalla ha sido una de las mejores experiencias vividas en el cine. Timothee Chalamet es una barbaridad.

sábado, 13 de enero de 2018

'Cause I've got one hand in my pocket and the other one is flicking a cigarette






Lady Bird (2017) 
Escrita y dirigida por Greta Gerwig


Todo parece un caos frenético. Son disparos de metralleta continuados en forma de imágenes, palabras, Alanis Morissette. Yo quería ser Mrs Brightside. ¿Para qué ser esa con un nombre tan común? No soy así y ya está. Estoy hecha de pezados de historias llenas de risas, gritos, lágrimas o vacío. Así es Lady Bird. No Cristine. Un nombre ficticio, pero con mucho más sentido. ¿Por qué no querer crear tu hisotria de amor y buscar una estrella para ponerle nombre y llorar al terminarla y empezar otra y que todo sea un auténtico desastre? Y al final llorar o reir. Pelear por un sueño aunque tampoco hagas demasiados esfuerzos para ello. Qué mas da. Al final todo cuenta. Y ahí está ella, con su padre confidente y la madre más normal del mundo. Esa, sí, la que te pone de los nervios cuando tienes diecisiete años. Con un hermano que te mira como si fueras un bicho raro. La familia. Como debe de ser. El amor, la disconformidad, la distancia, el desamor, la amistad, la conformidad, enfados, carcajadas.

Acabo de ver a través de fotografía, actores, directores y demás, una película tan buena y tan cotidiana a la vez que creo que voy a ponerla otra vez. Saoirse Ronan está fantástica. Qué honestidad.



2017: Globos de Oro: Mejor película comedia o musical y actriz (Saoirse Ronan)
2017: Premios BAFTA: 3 nominaciones, incluyendo Mejor actriz (Saoirse Ronan)
2017: National Board of Review (NBR): Top 10, mejor director y actriz sec. (Metcalf)
2017: American Film Institute (AFI): Top 10 - Mejores películas del año
2017: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película y actriz (Ronan)
2017: Críticos de Los Angeles: Mejor actriz sec. (Metcalf) y Nueva generación
2017: Premios Gotham: Mejor actriz (Saoirse Ronan)
2017: Critics Choice Awards: 8 nominaciones incluyendo mejor película y director
2017: Satellite Awards: Premio Auteur. 6 nomin. incl. mejor película y director
2017: Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor película
2017: Sindicato de Directores (DGA): Nominada a mejor director/película
2017: Sindicato de Actores (SAG): Nom. mejor reparto, actriz (Ronan) y sec. (Metcalf)
2017: Asociación de Críticos de Chicago: 4 premios inc. Mejor película y director novel

lunes, 6 de marzo de 2017

"Que yo siempre amé yo te traigo la prueba que hasta que amé yo nunca viví -bastante-..." Emily Dickinson








Paterson (2016) de Jim Jarmush




Lo he encontrado. Sabía que existía. Sentía que volvería alguna vez. Durante años lo vivía así. La calma. La tranquilidad de tu corazón, de tu sangre, de tu cuerpo. Caminar descalzo y sentir el calor de la arena en la planta tan sensible de tus pies. La ruta de tus sentimientos. Dejarse caer. Dormir en tus brazos y sentir tus labios ardiendo en mi espalda al despertarme. Escribir poemas de amor en hojas de papel. Allí permanecí durante mucho tiempo. Existe ese refugio en la ciudad de Paterson. Alguna vez fuimos como ellos. Pisábamos la arena, ardían nuestros labios, respirábamos calma y nuestros corazones mantenían la sangre de nuestros cuerpos viva pero tranquila. No nocesitábamos nada más.

Jim Jarmush con Adam Driver, le ha hecho un regalo al mundo del cine.

Que yo siempre amé...
 

Que yo siempre amé
yo te traigo la prueba
que hasta que amé
yo nunca viví -bastante-

que yo amaré siempre
te lo discutiré
que amor es vida
y vida inmortalidad

esto -si lo dudas- querido,
entonces yo no tengo
nada que mostrar
salvo el calvario

Emily Dickinson

jueves, 2 de marzo de 2017

"Me llamo Daniel Blake y soy un ser humano"





Yo, Daniel Blake de Ken Loach (2016)



"No soy un cliente. No merezco ese apelativo. No soy un agitador, un parásito, un mendigo o un ladrón. No soy un número de la Seguridad Social o un nombre en una lista. Ni un mal pagador; nunca dejé nada sin pagar. Nunca tuve buena suerte pero miraba a mi vecino a los ojos y lo ayudaba si podía. No acepto ni busco la caridad. Mi nombre es Daniel Blake. Soy un hombre y no un perro. Busco y exijo mis derechos. Exijo que se me trate con respeto. Yo, Daniel Blake, soy un ciudadano. Nada más y nada menos"

Asfixiante retrato de la realidad que muchos parecemos ignorar. La lucha por la superviviencia en el mundo de hoy en día  nos vuelve alienígenas en nuestra propia sociedad. Todos formamos parte de esa batalla para conseguir nuestros objetivos. Y arramblamos con todo. Es terrible que la vida nos lleve al egoismo. Es imperdonable que nos tratemos como números en una lista. Es el terrible sentimiento de apagar la televisión y cerrar las hojas del peródico y así creer que eso no va con nosotros. Y ahí podemos estar todos aunque nos creamos intocables, invencibles e inmotales.

Así lo vemos en las calles de Newcastle. Así lo viven Daniel, Katie y las miles de personas en situaciones de desamparo.

Una película de Ken Loach
Ganadora de la Palma de Oro a la mejor película en el Festival de Cannes 2016

sábado, 10 de septiembre de 2016

Nada podrá nunca superar el encanto de aquel primer amanecer. Yo podría haber sido Adan, con el sabor aún fresco en mi boca de la manzana. Estaba observando a toda la belleza del mundo corporeizada en una mujer, y supe, con cegadora certeza, ¡que esto era todo!








 "Lunas de hiel" (Bitter Moon) 1992 de Roman Polanski

"La eternidad comenzó para mí un día de otoño en París en el autobús 96 que cubre la línea entre Montparnasse  y Porte des Lilas.
Había visto un trozo de paraíso  y justo allí se bajó. París había sido un infierno hasta aquel día en aquel autobús y a partir de entonces no podía quitármela de la cabeza, no podía escribir, no podía dormir. Ella estaba ahí fuera, pero ¿dónde?.
Perseguí la ruta del autobús 96. Se convirtió en una obesión. Incluso los conductores empezaban a conocerme.
Había una frescura e inocencia en ella, una mezcla casi desconcertante de madurez sexual e inocencia que tocaba mi cansado corazón y borraba la diferencia de edad entre nosotros. 
Se me había concedido un destello del paraíso y justo se había caído en la acera de la Rue d'Assas. Las puertas del paraíso se habían abierto sólo para cerrarse golpeándome en mi cara."

Cada vez que veo una película de Polanski, me paso las dos horas pensando en lo desequilibrado que debe de estar. Charles Manson, su mujer y esa historia que me pone los pelos de punta. Sin embargo, siempre termino pensando que los desequilibrados somos los demás.
La asfixia o claustrofobia no tienen que ir de la mano con viajes en barco o semanas entre cuatro paredes. Es asfixiante y claustrofóbico cómo los seres humanos podemos llegar a obsesionarnos, amarnos, odiarnos, traicionarnos, desearnos, perder el control, cruzar la línea de lo "civilizado" y entrar de lleno en lo que para Polanski es la auténtica realidad del hombre. Enloquecemos, nos humillamos, degeneramos, amamos y nos ahogamos en nuestros propios pensamientos y cometemos asesinatos y suicicios verbales y físicos.

Mimi y Oscar se suben a esta montaña rusa de sentimientos oscuros, salvajes y perversos.

domingo, 17 de abril de 2016

Si no te vas, te voy a dar mi vida










Julieta (2016) de Pedro Almodóvar

Puede que todo surgiera a raíz del tamaño de nuestra pantalla. Era pequeña. La sala era pequeña. Nosotros fuimos aceptando ese pequeño salón que, sin darnos cuenta,  nos hizo pequeños e invisibles. Habíamos estado noventa minutos hipnotizados. Solo la voz de Chavala Vargas fue capaz de devolvernos poco a poco a lo que era la sala al principio. A la realidad que ya no era la de Almodóvar, ni la de Antía, ni la de Julieta.
Sé que todos nos habíamos emocionado, alegrado, excitado. Que todos habíamos sentido miedo y una tristeza profunda. Que habíamos sentido el rugir del mar, y el sol reflejado en la madera del piso de Madrid. Todos habíamos viajado en el tren y todos habíamos pensado en nosotros. En el silencio y en las heridas.

Con unas actrices soberbias.
Una película de Pedro Almodóvar.


viernes, 8 de abril de 2016

...ENAMORADA...









 Kiki, el amor se hace (2016) de Paco León

Lo estás leyendo en pleno verano, en una terraza de Madrid con el ventilador intentando sofocar el calor aunque lleves esa camiseta rosa y los colores de la sandía y la lima abarroten tu mesa. Lo estás leyendo a una hora en la que ni el agua de la manguera es capaz de bajar la temperatura, pero así es. Así lo lees, mordiéndote el labio. 

Kiki es fresca, erótica, festiva, loca. Eres tú alucinando con el cuero, las filias y el placer de pelar una naranja y separar lentamente sus gajos para sentir el placer ácido y suave en la boca. Es amor, cariño y orgasmos. Es eso que hace que tu polo se derrita gota a gota y que no seas capaz de mantenerlo frío.

Te ríes, abres los ojos de sorpresa, lo ves raro, lo entiendes, lo aceptas, lo vives y lo gritas.
Así es “Kiki, el amor se hace”.  Así o “La petite mort”, como los franceses llaman al orgasmo. A ti te gusta la primera opción. Así lo haces, así lo sientes, así de raro, pero así de libre.

Una película de Paco León